EL Martirio de Expedito

Luego de la conversión de Expedito y de lo ocurrido con la Fulminata, muchos soldados comenzaron a oponerse a participar de los ritos destinados a rendir tributo a los ídolos romanos. Los nuevos soldados de Cristo, se negaban rotundamente a postrarse ante los dioses paganos. Esta actitud del ejército disgustó mucho a Diocleciano, porque si bien, el Emperador respetaba la libertad de culto de los pueblos conquistados, no podía permitir una insurrección dentro de las tropas que representaban su Imperio. El ejército, era la institución por excelencia que perseguía a los cristianos y no podía existir en él hombres que no siguieran a la religión oficial del Imperio Romano. Fue de este modo, como Galerio, dirigente de las Provincias Romanas que estaban ubicadas en Asia Menor y a su vez yerno del propio Diocleciano, dio la orden de matar a Expedito por ser la cabeza principal de la Fulminata. Expedito fue martirizado, en la ciudad de Melitene, en América, el 19 de abril del año 303, con la pena que recibirían los oficiales por haberse convertido al Cristianismo. Ella consistía en pasar primero por la flagelación y luego por la decapitación. Este dato se sabe con certeza porque los cristianos que no pertenecían al Imperio Romano, eran martirizados, con muertes más cruentas que ésta. Luego de su muerte, no hay datos exactos sobre la localización de su tumba. Por tradición se cree que su cuerpo fue sepultado por los cristianos y que por seguridad, ellos no revelaron su localización exacta.

-¿Qué significa el titulo de mártir dentro de la Iglesia Católica?-

En la historia de la Iglesia Católica se le da mucha importancia a los mártires que existieron en los primeros siglos. Esto se debe a que todos ellos fueron el testimonio vivo, del amor de estos hombres a Dios Nuestro Señor, en una época en la que el Cristianismo era una religión minoritaria. Estos hombres fueron valientes defensores de su fe en un único Dios. Es por este motivo que todos ellos eran perseguidos y encarcelados. Para que luego voluntariamente, aceptaran la tortura y la muerte que el Emperador de turno imponía.
Para unificar criterios la Comisión del Vaticano dedicada a la investigación de las causas de los Santos, establece dos características fundamentales para que un Santo sea considerado Mártir: por un lado, el Santo debió haber padecido la tortura y además, haber tenido una muerte física. Y por otro lado, la muerte del Santo debió haber padecido la tortura y además, haber tenido una muerte física. Y por otro lado, la muerte del Santo debía ser aceptada voluntariamente porque quien no aceptaba voluntariamente su muerte, no aceptaba los planes de Dios. De hecho el término mártir viene del griego y significa Testimonio. Así podemos llegar a acércanos a una definición de mártir como el de un hombre que acepta voluntariamente y con una total entrega a Dios, su muerte.

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