Archivo de la etiqueta: Conversión

La Conversión Del PRIMICERIUS EXPEDITO El Soldado De DIOS

Según la tradición, la Legión Fulminante que dirigía Expedito estaba en guerra contra los pueblos Bárbaros en la región de Germania, que abarcaba el actual territorio de Armenia y Turquía. Los soldados del Imperio Romano se encontraban ya sin ánimo de ganar la batalla porque se habían quedado sin provisiones. San Expedito, intentaba a toda costa darles esperanza para ganar la lucha, pero los soldados a su cargo padecían de hambre y sed. Esta situación, podía más que las palabras de su General de División.
La Fulminata se encontraba en peligro porque habían sido cercados por sus enemigos, ya no tenían escapatoria y todos morirían, a menos que ocurriera un milagro. Los soldados conocían que los cristianos se arrodillaban y con los brazos abiertos en dirección al cielo se ponían a rezar, y Dios les enviaba milagros. Ellos habitualmente perseguían a los cristianos por estas prácticas, pero jamás las habían experimentado en carne propia.
Mientras tanto, los Bárbaros se acercaban amenazantes a los soldados comandados por Expedito y viendo que esto era el fin, todo el ejército romano se arrodilló y comenzó a rezar, pidiéndole a Dios una solución inmediata, ante la amenaza de los Bárbaros. Los enemigos, perplejos por contemplar a 6.821 soldados del Imperio Romano arrodillados rezando, se quedaron inmóviles, mientras demoraban su ataque. Unos instantes después, el cielo se tornó gris y comenzó a soplar un intenso viento, que desató sorpresivamente una gran tormenta. Cada vez la lluvia era mayor, convirtiéndose finalmente en una gran tempestad. Esto provocó una gran confusión en el enemigo. Los soldados de Expedito, juntaron agua con sus cascos y calmaron su sed mientras recobraban sus fuerzas. Al cabo de unos instantes, la situación se había revertido y la Fulminata salió victoriosa en la batalla. Este episodio milagroso dio lugar a que todos los hombres de la Fulminata reflexionaran acerca de la verdad de las palabras de los cristianos.
Ellos habían rezado al Dios de los Cristianos y habían sido escuchados. Fue así como la mayoría de los Legionarios se convirtieron a la nueva religión que adoraba a un único Dios, creador y salvador, que amaba a todos los hombres por igual. Expedito conocía la historia de Jesús y según la tradición, él se conmovía con la historia de sus enseñanzas. El había escuchado la historia miles de veces, pero siempre ponía excusas para su conversión. Cada vez que un cristiano se le acercaba, él lo escuchaba atentamente mientras le contaban como: “Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían sus bienes entre si: vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades que tenían cada uno. Todos los días se reunían en oración y en las casas partían al pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que El iba llamado para su salvación” (Hechos 2,43-47)No obstante, Expedito siempre dejaba su conversión al cristianismo para otro día, ya que él era un General de División del Imperio Romano y su tarea era la de perseguir a los cristianos, por no adorar a los dioses de la religión oficial. Este motivo, era el que no le permitiría tomar la decisión de abandonarlo todo y convertirse al Cristianismo. Al contemplar lo que había ocurrido con la Fulminata el ya no tuvo más dudas, y aceptó cargar su propia cruz, siendo plenamente consiente de que está decisión lo conduciría a una muerte segura si era descubierto.
El ya sabía lo que le pasaba a los soldados que se convertían al Cristianismo. Sin embargo, era tal el amor y la admiración que sentía por el Dios hecho hombre que resolvió seguir adelante pese a todo. Una vez que él había conocido el poder de Dios Nuestro Señor ya no hubo marcha atrás ni peros posibles para eludir su destino. El amaba a un único Dios y eso era todo lo que le hacia falta para decidirse, no existían más dudas, él debía dejar su cargo en el ejército de los hombres, para ingresar el ejército de los cielos. Una vez que se convirtió dio su testimonio a todos los hombres con los que se cruzaban para poder compartir con ellos la gracia de Dios Único Salvador.