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El Soldado Romano

La llegada del Cristianismo a Armenia

El Cristianismo arribó a la tierra de Armenia gracias a las misiones de los Santos Apóstoles Judas Tadeo, Simón y Bartolomé. Allí la llegada de la buena nueva había tenido una gran acogida por parte de los pobladores, gracias a las grandes demostraciones de los elegidos de Jesús. Ellos habían llegado a la ciudad de Meitene, situada al sur del Cáucaso. La ciudad había sido fundada por la reina hitita Semiramis, alrededor del año 1100 A.C, se hallaba cercana al río Eufrates en la Mesopotamia y fue conocida en un principio con el nombre de Milídia. Luego de la llegada de los romanos pasó a llamarse Melitene, por la derivación latina de Mélas, que era un rió que desembocaba en el Eufrates. Esta ciudad fue por mucho tiempo la Capital del pequeño reino hitita que allí se desarrolló.

Con la expansión del Imperio, la ciudad se incorporó a la conquistas de Roma y el Emperador Trajano, la transformó en una zona militar, por su ubicación estratégica con el extremo oriente y el Asia menor. El cristianismo había sido aceptado de una manera muy especial en esta región, recordemos que el Apóstol San Bartolomé, había sido martirizado allí luego de destruir a los ídolos de la región con sus oraciones, provocando esto grandes conversiones en la zona. Sin embargo, como la ciudad era parte de los dominios de Roma, los cristianos fueron perseguidos cruelmente. Hoy en día, este lugar es considerado el segundo en cantidad de mártires cristianos. No hay datos exactos de cómo San Expedito llegó a la ciudad de Melitene. De hecho hay dos hipótesis. La primera alude a que él nació allí. Pero no hay documentos que avalen. La otra versión es que el Santo pudo haber nacido en Roma y fue enviado allí de su ingreso en el ejército como legionario.

-¿Qué significaba ser soldado del Imperio Romano?-

Hasta antes de su conversión, Expedito se dedicaba a ser soldado del imperio Romano en Armenia. Por la tradición oral se sabe que él se enroló en el ejército, para servir al Emperador a fines del siglo II o principios del siglo III. La misión que tenían los soldados, en aquella época, era la de contribuir a centralizar los intereses de Roma a todos los pueblos anexados al Imperio. Los soldados romanos recorrían los pueblos y aldeas, exigiendo el pago de los impuestos que estaban destinados a solventar los gastos del Imperio. Lo recaudado era utilizado para sostener el aparato de defensa, ante las invasiones externas, que provenían de los pueblos bárbaros. Por otro lado, el Emperador Decio, ordenó que los ciudadanos debían hacer sacrificios a los dioses en presencia de las autoridades. El objetivo de este mandato, era extender la religión politeísta del gobierno romano, hacia todos los ciudadanos que formaban parte de los pueblos conquistados, para así poder frenar la expansión del cristianismo, que cada día se propagaba más. Esta ordenanza trajo muchos conflictos, dado que, por un lado, el Imperio Romano permitía la libertad de culto, y por el otro, también obligaba a seguir el culto oficial con el peso de la ley. Sin embargo los cristianos preferían la muerte antes de postrarse ante los ídolos romanos.

-¿Qué tipo de soldado era San Expedito?–

Los datos más exactos del tipo de actividad que desempeñaba San Expedito fueron descubiertos por un grupo de Jesuitas llamado Bolandistas. Ellos se dedicaron a reconstruir lo más fielmente posible, la historia de la vida de este Santo. De acuerdo con las conclusiones a las que ellos llegaron. Expedito fue comandante de la XiI Legión Romana, habitualmente llamada la Legión Fulminante del latín Fulminata. Esta Legión estaba formada por 6.821 hombres que estaban a cargo de San Expedito, con el titulo de Tribuno o Primicerius, que equivalía a la primera jerarquía, este puesto se conoce hoy como General de División. Las legiones de soldados del Imperio Romano estaban compuestas por un máximo de siete mil soldados contratados. Ellos eran disciplinados y entrenados para defender el territorio que abarcaba el extenso imperio. Cada legión se dividía en Cortes, Centurias y Decurias. Los legionarios a su vez estaban respaldados por la Caballería, que se destacaba en los campos de batalla, por su agresividad con el enemigo. En los campamentos, la caballería era la encargada de levantar barricadas rápidamente para evitar los ataques enemigos. La Legión se caracterizaba principalmente por la organización y el trabajo en equipo, lo cual era de suma importancia, ya que muchas veces vencían a sus enemigos por este motivo, dado que la táctica de combate era una acción en conjunto. Habitualmente los bárbaros atacaban a los soldados del Imperio Romano en Hordas u Oleadas, donde cada clan por separado trataba de vencer en la batalla; y así eran derrotados con facilidad por los legionarios. Sin embargo, no hay que olvidar que esta también era una estrategia, ya que si un clan de los bárbaros era vencido, ellos no perdían todo su ejército. Por otro lado, las Legiones Imperiales recibían un número de orden y un nombre. Por documentos se sabe, que en la época del emperador Nerón llegaron a existir 28 Legiones y este número creció considerablemente en los siglos posteriores.